Aunque son nuestros guías en todos los aprendizajes, los instructores nos hicieron pasar instantes de aburrimiento y por consiguiente, hemos desarrollado una categoría principalmente para ellos, para recordarlos y hacerles un merecido homenaje. No tiene que ver con vengarnos por los pésimos ratos, si no de divertirnos con todos esos profesores y maestras auténticos, de esta forma como la participación de estudiantes como Jaimito y Pepito que marcan la historia con humor, elocuencia, ocurrencias y mucha distracción. En esta selección vas a encontrar chistes sobre instructores de matemáticas, inglés y otras materias institucionales.

Chistes de profesores

 
Llega un día Pedrito a la escuela y le pregunta a Jaimito:
– Jaimito, ¿qué escribiste en la tarea?
Y le dice Jaimito:
– Yo no escribí nada, ¿y tu?
– Yo tampoco escribí nada.
Y le dice Jaimito:
– Noo… ¡La profesora va a creer que nos copiamos!
– Profe, ¿por qué me puso un cero?
– No acertaste ni una, Jaimito.
– ¡Pero si puse bien mi nombre!. ¡Pues entonces el cero no es mío!
En la clase de Jaimito la profesora:
– A ver Jaimito sal a la pizarra y escribe “metralleta”
– ¿Y eso cómo se escribe profe?
– Tal y como suena.
Y escribe:
– Ratatatatatata.
Maestra: – Pepito, ¿como se llama el compuesto químico para evitar el embarazo?
Pepito: -Nitrato de meterlo

Un chiquillo se acerca a su profesor:

-Profe, profe: Jaimito me ha mandado al diablo.

-¿Y tú qué has hecho?

-He venido a verle.

 
Una profesora a su alumno:
– Tendrías que haber estado aquí a las ocho en punto de la mañana…
– ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?

– ¡Escuchad! Exclama la profesora

– ¿En qué tiempo estoy hablando si digo la oración “quiero casarme con alguien que me quiera”

– En tiempo perdido maestra.

 El profesor le pregunta a Jaimito:

– ¿Cómo suena la M con la A?

– Ma.

– Muy bien Jaimito. Y si le colocas una tilde, ¿cómo suena?

– Matilde.

La profesora dice: haber Jaimito conjúgueme el verbo atorarse:
Yo me atoró, tú te avacas, él se aternera y todos nos tomamos la leche
La maestra le dice a Jaimito:
-Jaimito si escribo “en estas vacaciones me aburrí mucho”, ¿que falta ves?
-Que no tuvo novio, señorita
 
Era el primer día de clases y el profesor preguntaba los nombres de cada alumno y los escribía en su lista.
Profesor: ¿Cómo te llamas?
Alumno: Aaaaaaaaalejandro Meza
Profesor: ¿Con cuántas a’sss se escribe?

Chistes buenos de profesores

Ríete a carcajadas con los chistes más buenos, originales y divertidos sobre profesores. Estos chistes son tan buenos que le sacarían una sonrisa a la persona más seria del planeta.

Estaba Jaimito en la escuela y la maestra le pregunta:
– Jaimito, ¿cuánto es 4+4?
– Este,… no sé, debe ser 9, ¿o no?
– Mal Jaimito, y ahora tienes 9 días fuera del colegio.
– A ver Fernandito, ¿cuánto es 10+5?
– 15 señorita.
Y la maestra responde:
– Muy bien Fernandito, por haber contestado bien tienes 15 días de vacaciones.
De pronto la maestra notó que Jaimito reía sin parar, y le preguntó:
– ¿Por que ríes tanto?
– Es que Fernandito es tonto maestra.
– ¿Por que, si el contestó correctamente?
– Es que si hubiera contestado 365, ¡se hubiera ganado todo un año de vacaciones!
El tema del dia en la clase era el miedo, el terror de los niños. La profesora empieza a preguntar
– Pedrito, ¿De quién tienes más miedo?
– De el viejo del saco.
– Pero Pedrito, el viejo del saco no existe, es una leyenda, no debes tener miedo
– Mariana, ¿De quién tienes más miedo?
– De la llorona.
– Pero Mariana, la llorona tampoco existe, es una leyenda. No debes tener miedo.
– Juanito, ¿De quién tienes más miedo?
– De la mano peluda.
– Pero Juanito, la mano peluda tampoco existe, es otra leyenda. Tampoco tú debes tener miedo
– Pepito, ¿De quién tienes más miedo?
– Del Mala Men profesora.

El silencio invadía el salon de clases hasta que la maestra dijo:

– ¿El Mala Men? Nunca oí hablar de ese, ¿Quién es?
– Yo tampoco sé quién es profesora, pero me temo que sea el ser más terrible que pueda pisar la tierra, su maldad es implacable y su legado de terror se ha esparcido por varias generaciones ya que todas las noches mi mamá dice al final de las oraciones: No nos dejes caer en tentación y líbranos del Mala Men.
Una profesora de inglés estaba explicándole a sus estudiantes el concepto de la asociación del género con las palabras en ese idioma. Les comentaba a sus alumnos como a los aviones y barcos, por ejemplo, se los solía llamar como “ellas”

Uno de sus estudiantes pregunto entonces… ¿Y de qué género es la computadora? La profesora en realidad no lo sabia así que dividió a la clase en 2 grupos, hombres por un lado, mujeres por el otro, y les pidió que decidieran si la computadora es de genero masculino o femenino. Cada grupo debía dar 4 justificaciones a su respuesta.

El grupo de las mujeres concluyó que la computadora era en realidad EL computador porque…

1-Tienen un montón de información pero igual nunca entienden nada.

2-Para captar su atención, tienes que presionar el botón correcto.

3-Supuestamente deberían ayudarte a resolver tus problemas pero la mayor parte del tiempo, ellos SON el problema.

4-En cuanto te decidiste por uno, te das cuenta que si hubieras esperado un poquito mas hubieras conseguido un modelo mejor!!

El grupo de los hombres, por su parte, decidió que las computadoras son, sin lugar a dudas, de género femenino porque…

1-Solo su creador comprende su lógica.

2-El lenguaje básico que usa para comunicarse con otras PC es incomprensible para el resto del mundo.

3-Hasta el error mas pequeño que cometas será almacenado en la memoria a largo plazo para un futuro uso.

4-En cuanto te hayas decidido por una, te encontraras gastando mas de la mitad de tu salario en accesorios para ella.
La profesora le pregunta a Pepito:

-Pepito, voy a hacerte una pregunta muy difícil, a ver si la sabes. ¿Para ti quiénes son más inteligentes, los animales o los seres humanos?

-Los animales, señorita.

-¿Estás seguro, Pepito?

-¡Pues claro! Cuando yo le hablo a mi perro él me entiende, y en cambio cuando me ladra, yo no lo entiendo a él.
Dice la profesora:
– A ver, les voy a hacer dos preguntas y quien me conteste la primera bien, la segunda ya no la tiene que contestar.
– Jaimito, ¿cuántos pelos tiene un caballo?
– Tiene 500.588.200 pelos.
Entonces, dice la maestra:
– ¿Y tú cómo lo sabes?
– ¡Ah, ya no, ésta ya es la segunda!
 
Era el examen final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a los nuevos estudiantes. El examen duraba dos horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja de examen con las preguntas.
El profesor era muy recto y severo, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría, y el estudiante sería suspendido.
Media hora después de empezar el examen, un estudiante entró por la puerta y le pidió una hoja de examen al profesor:
– No va a tener tiempo usted para terminarlo, dijo el profesor al dársela.
– Si que lo terminaré, contestó el estudiante.
Se sentó y empezó a escribir. Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los estudiantes, en ordenada fila, los entregaron. Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.
Después de otra media hora, este último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro. En el instante en que intentó poner su examen encima del montón, dijo el profesor al alumno:
– Ni lo intente. No puedo aceptar eso. Ha terminado tarde.
El estudiante lo miró furioso e incrédulo.
– ¿Sabe quién soy? -le preguntó-.
– No, no tengo ni la menor idea -contestó el profesor en tono de voz sarcástico-.
– ¿Sabe quién soy? -preguntó nuevamente el estudiante, apuntándose a su propio pecho con su dedo, y acercándose de manera intimidante-.
– No, y no me importa en absoluto -contestó el profesor con un aire de superioridad-
En ese momento, el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás.
– ¡Eso es perfecto! -exclamó-.
Y se marchó.
En la clase de Jaimito la profesora:
– A ver Jaimito sal a la pizarra y escribe “metralleta”
– ¿Y eso cómo se escribe profe?
– Tal y como suena.
Y escribe:
– Ratatatatatata.
En el colegio, la profesora pregunta a los niños acerca de la profesión de las mamás de cada uno:
A ver Juanito , de que trabaja tu mamá?
Juanito: mi mamá es modista
haber: Pedrito, de que trabaja tu mamá?
Pedrito: mi mamá es panadera
A ver Jaimito, de que trabaja tu mamá?
Jaimito: mi mamá es sustituta
Profesora: pero Jaimito, qué es eso de sustituta?
Jaimito: es que mi mamá se acuesta con todos los hombres que entran en mi casa.
Profesora: mira, Jaimito, eso es prostituta
Jaimito: no , profesora, la prostituta, es mi tía, mi madre solo la sustituye.
Una profesora a su alumno:
– Tendrías que haber estado aquí a las ocho en punto de la mañana…
– ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
Está la profesora de Buenos Modales con los alumnos Juan, Pedro y Jaimito… La profesora les dice:
-Les voy a exponer una situación y quiero que Uds. la respondan. Tienen una novia de buena familia y muy decente, están cenando con ella y le entran deseos de ir al baño… Pregunto: ¿Cómo se lo dirían?
Juan responde:
-Permiso que voy a mear.
La profesora le dice:
-Ud. lo que es. es un ordinario. A ver, Pedro…
-Permiso mi amor, tengo que ir al baño a orinar.
-Eso está mejor, pero no hay que decirle que va a orinar. ¿Y usted Jaimito?
Jaimito le contesta:
-Mi amor excúsame que voy al Servicio a saludar a un Amigo, a quien quiero presentarte después de la cena.

Todos los chistes sobre profesores

Dentro de las escuelas y la secundaria nos encontramos con situaciones en las que podemos romper el hielo con un buen chiste, siempre siendo cautelosos de utilizar los recursos para la diversión y no para tratar de ofender o discriminar. ¡No te los pierdas!

Estaba Jaimito en la escuela y la maestra le pregunta:
– Jaimito, ¿cuánto es 4+4?
– Este,… no sé, debe ser 9, ¿o no?
– Mal Jaimito, y ahora tienes 9 días fuera del colegio.
– A ver Fernandito, ¿cuánto es 10+5?
– 15 señorita.
Y la maestra responde:
– Muy bien Fernandito, por haber contestado bien tienes 15 días de vacaciones.
De pronto la maestra notó que Jaimito reía sin parar, y le preguntó:
– ¿Por que ríes tanto?
– Es que Fernandito es tonto maestra.
– ¿Por que, si el contestó correctamente?
– Es que si hubiera contestado 365, ¡se hubiera ganado todo un año de vacaciones!
El tema del dia en la clase era el miedo, el terror de los niños. La profesora empieza a preguntar
– Pedrito, ¿De quién tienes más miedo?
– De el viejo del saco.
– Pero Pedrito, el viejo del saco no existe, es una leyenda, no debes tener miedo
– Mariana, ¿De quién tienes más miedo?
– De la llorona.
– Pero Mariana, la llorona tampoco existe, es una leyenda. No debes tener miedo.
– Juanito, ¿De quién tienes más miedo?
– De la mano peluda.
– Pero Juanito, la mano peluda tampoco existe, es otra leyenda. Tampoco tú debes tener miedo
– Pepito, ¿De quién tienes más miedo?
– Del Mala Men profesora.

El silencio invadía el salon de clases hasta que la maestra dijo:

– ¿El Mala Men? Nunca oí hablar de ese, ¿Quién es?
– Yo tampoco sé quién es profesora, pero me temo que sea el ser más terrible que pueda pisar la tierra, su maldad es implacable y su legado de terror se ha esparcido por varias generaciones ya que todas las noches mi mamá dice al final de las oraciones: No nos dejes caer en tentación y líbranos del Mala Men.
Llega un día Pedrito a la escuela y le pregunta a Jaimito:
– Jaimito, ¿qué escribiste en la tarea?
Y le dice Jaimito:
– Yo no escribí nada, ¿y tu?
– Yo tampoco escribí nada.
Y le dice Jaimito:
– Noo… ¡La profesora va a creer que nos copiamos!
Estaban reunidos veinte profesores de todas las especialidades en La Sorbona.
De pronto, apareció un Genio de los Deseos
– Uno de ustedes podrá pedirme un deseo y solo uno. Tendrá que elegir entre: La belleza eterna, todo el dinero del mundo o La sabiduría perfecta.
Los profesores eligieron al doctor Alexander Shell, el más respetado del grupo, para que formulase el deseo.
– Deseo tener: ¡la sabiduría perfecta!
– ¡Hecho!
Gran nube de humo y el genio desaparece.
El profesor Shell permaneció pensativo.
– ¿Qué piensa, doctor?
– ¡Pienso que tendría que haber elegido el dinero…!
En la facultad de medicina y ante un cadáver, el profesor le pregunta a un estudiante:
– ¿Cuál ha sido la causa de la muerte de este individuo?
El alumno se pone a examinar el cuerpo, ve que tiene numerosas puñaladas en el tórax y responde:
– Ha muerto de muerte natural.
– ¿Cómo que de muerte natural?¿Usted no ha visto las puñaladas?
– Hombre…es que con esas puñaladas lo natural es que se muera.¡Digo yo!