Desde hace tiempo los chistes sobre tontos fueron los más populares, convirtiéndose en los preferidos de varios. Estos chistes tienen dentro a tontos y completados, y narran situaciones que no a algún persona le podría pasar, por esto se hacen tan entretenidos. Las ocasiones disparatadas que emergen por la falta plena de sabiduría sin lugar a dudas hacen reír a algún persona. Los individuos de estos chistes tienen la posibilidad de ser clasificados como estúpidos, idiotas y tontos que se ven metidos en niveles surrealistas que de solo imaginarlos nos matarán de risa.

Chistes de tontos

 
¿Sabes por qué los tontos preparan muchas bolsitas de té?
Porque leyeron un letrero que decía: Cristo viene prepáraTe.
– ¿Por qué vas dando palmas por la calle?
– Para espantar a los elefantes.
– Pero, ¡si no hay ninguno!
– ¡Coño! ¡Porque funciona!
Esta era una vez un hombre tan tonto, que lo pusieron a cuidar una tortuga y se le escapó.
¿Cómo puedes dejar en suspenso a un tonto?
Luego te lo digo…
Un tipo entra en una tienda:
– Hola, me da unas gafas para leer…
– Pero… si ya se llevó unas ayer, ¿no?
– Sí, pero es que ya me las he leído.
 
Había un tipo tan bobo, tan bobo, tan bobo, que se miró al espejo y dijo:
¡A este man yo lo conozco!
Era un tipo tan tonto tan tonto, que se durmió en su propio sueño
Había una vez un ladrón, tan pero tan tonto, que cuando robaba una tienda, se llevaba los maniquíes para no dejar testigos
¿Cómo escoger a los tres hombres más tontos del mundo?
¡Al azar!

Chistes buenos de tontos

Ríete a carcajadas con los chistes más buenos, originales y divertidos sobre tontos. Estos chistes son tan buenos que le sacarían una sonrisa a la persona más seria del planeta.

– ¿Por qué vas dando palmas por la calle?
– Para espantar a los elefantes.
– Pero, ¡si no hay ninguno!
– ¡Coño! ¡Porque funciona!
¿Cómo puedes dejar en suspenso a un tonto?
Luego te lo digo…
Se encuentran Venancio y Manolo, pero éste último llevaba un pingüino de la mano, yVenancio le pregunta:
– Oye, Manolo, ¿pero qué haces con ese pingüino?
– Pues nada, que me lo he encontrado, y no sé qué hacer con él’-.
– ¡ Pues llévalo al zoológico !
– Hombre, pues qué buena idea. Hoy mismo lo llevo…
Al día siguiente se vuelven a encontrar, pero Manolo sigue con el mismo pingüino, por lo que Venancio, extrañado, le pregunta:
– ¿Qué ha pasado Manolo, no habías dicho que llevarías al pingüino al zoológico?
– Que sí hombre, lo he llevado, y nos hemos divertido tanto, que hoy vamos de nuevo !
Dos cazadores van por el bosque, cuando de repente uno de los dos sufre un colapso y cae al suelo. Aparentemente no respira y tiene la mirada vidriosa. El otro llama muy nervioso al servicio de emergencias:

– ¡Oiga! ¡Emergencias! ¡Estoy en el bosque y… mi amigo está muerto y…! ¡¡¿Qué hago?!!
– Bueno, ante todo es importante mantener la calma. En primer lugar hay que asegurarse de que está realmente muerto.

Se hace un silencio en la línea y se oye un disparo. Luego se vuelve a poner el cazador:

-¡Ya está! ¿Y ahora qué?
Llama un loco al manicomio municipal, y pregunta al recepcionista:
– ¿Hay alguien en la habitación 207?
El hombre va a chequear la habitación, y luego de unos minutos, vuelve y le contesta:
– No.
El loco responde:
– ¡Entonces, me escapé!
 
El tonto del pueblo se mete en el ejército y se empeña en apuntarse a las prácticas de salto en paracaídas. El instructor, no muy convencido, le explica:
–Escucha, te vamos a dar dos paracaídas. Uno es el normal, y el otro es el de emergencia. Si el primero no se abre, usas el otro. ¿Vale?
–¡Señor, sí, señor!
–Abajo te estará esperando un compañero con una moto, que te llevará de vuelta a la base.
–¡Señor, sí, señor!
Se tira del avión el tonto, intenta con el paracaídas normal… y no se abre:
–¡Uf, esto no funciona!
Intenta con el de emergencia, y nada, no funciona tampoco:
–¡Uf, este tampoco va…! ¡Verás tú como tampoco va a estar el tipo de la moto… y me voy a tener que ir andando a la base!
Un muchacho quiso entrar a la marina y le tomaron un examen:
– ¿Cuántas anclas tiene un barco?
– Esteeee, mmmm, ¡Once!
– ¿Qué? ¿Cómo que once?
– ¡Claro! ¿No ve que siempre dicen: Eleven anclas?
¿Cómo escoger a los tres hombres más tontos del mundo?
¡Al azar!

Todos los chistes sobre tontos

Estos chistes son perfectos para romper el hielo en una reunión de amigos, ten por seguro que muchos se animarán a contar chistes muy tontos y todos se divertirán.  

Una rubia llora en la maternidad de un hospital. La enfermera le pregunta:
– ¿Por qué lloras?
– He tenido gemelos – responde sollozando la rubia.
– ¿Y qué?
– ¿Qué le diré a mi marido? ¿De dónde he sacado el otro niño?
Yo tenía un hermano tan tonto, pero tan tonto, que encontró trabajo de taxista y, un día se subió un tipo y le dijo:
-Llévame donde haya mujeres que quieran salir.
Y el tonto de mi hermano lo llevó a la cárcel de mujeres.
¿Sabes por qué los tontos preparan muchas bolsitas de té?
Porque leyeron un letrero que decía: Cristo viene prepáraTe.
– ¿Por qué vas dando palmas por la calle?
– Para espantar a los elefantes.
– Pero, ¡si no hay ninguno!
– ¡Coño! ¡Porque funciona!
Esta era una vez un hombre tan tonto, que lo pusieron a cuidar una tortuga y se le escapó.
 
¿Cómo puedes dejar en suspenso a un tonto?
Luego te lo digo…
Se encuentran Venancio y Manolo, pero éste último llevaba un pingüino de la mano, yVenancio le pregunta:
– Oye, Manolo, ¿pero qué haces con ese pingüino?
– Pues nada, que me lo he encontrado, y no sé qué hacer con él’-.
– ¡ Pues llévalo al zoológico !
– Hombre, pues qué buena idea. Hoy mismo lo llevo…
Al día siguiente se vuelven a encontrar, pero Manolo sigue con el mismo pingüino, por lo que Venancio, extrañado, le pregunta:
– ¿Qué ha pasado Manolo, no habías dicho que llevarías al pingüino al zoológico?
– Que sí hombre, lo he llevado, y nos hemos divertido tanto, que hoy vamos de nuevo !
Un tipo entra en una tienda:
– Hola, me da unas gafas para leer…
– Pero… si ya se llevó unas ayer, ¿no?
– Sí, pero es que ya me las he leído.
Había un tipo tan bobo, tan bobo, tan bobo, que se miró al espejo y dijo:
¡A este man yo lo conozco!
Dos cazadores van por el bosque, cuando de repente uno de los dos sufre un colapso y cae al suelo. Aparentemente no respira y tiene la mirada vidriosa. El otro llama muy nervioso al servicio de emergencias:

– ¡Oiga! ¡Emergencias! ¡Estoy en el bosque y… mi amigo está muerto y…! ¡¡¿Qué hago?!!
– Bueno, ante todo es importante mantener la calma. En primer lugar hay que asegurarse de que está realmente muerto.

Se hace un silencio en la línea y se oye un disparo. Luego se vuelve a poner el cazador:

-¡Ya está! ¿Y ahora qué?
 
Era un tipo tan tonto tan tonto, que se durmió en su propio sueño
Había una vez un ladrón, tan pero tan tonto, que cuando robaba una tienda, se llevaba los maniquíes para no dejar testigos
Llama un loco al manicomio municipal, y pregunta al recepcionista:
– ¿Hay alguien en la habitación 207?
El hombre va a chequear la habitación, y luego de unos minutos, vuelve y le contesta:
– No.
El loco responde:
– ¡Entonces, me escapé!
El tonto del pueblo se mete en el ejército y se empeña en apuntarse a las prácticas de salto en paracaídas. El instructor, no muy convencido, le explica:
–Escucha, te vamos a dar dos paracaídas. Uno es el normal, y el otro es el de emergencia. Si el primero no se abre, usas el otro. ¿Vale?
–¡Señor, sí, señor!
–Abajo te estará esperando un compañero con una moto, que te llevará de vuelta a la base.
–¡Señor, sí, señor!
Se tira del avión el tonto, intenta con el paracaídas normal… y no se abre:
–¡Uf, esto no funciona!
Intenta con el de emergencia, y nada, no funciona tampoco:
–¡Uf, este tampoco va…! ¡Verás tú como tampoco va a estar el tipo de la moto… y me voy a tener que ir andando a la base!
Un tonto iba conduciendo, prende la radio y escucha:
– “Hoy, un maniático se ha ido contra el tránsito y nadie ha podido atraparlo”
Y luego el tonto dice:
– ¿Qué? ¿Uno? ¡Son cientos!